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Sables de Luz |
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| El Sable de Luz es el
arma de todo Caballero Jedi. Es a la vez la más sencilla de las armas y
la más dificil de dominar. Su filo es capaz de cortar cualquier
material conocido excepto el filo de otro sable de luz (y, según
algunos, el acero de Mandalore). Cada Jedi construía su propio sable manualmente, según sus preferencias, siendo está, por tradición, la fase final del entrenamiento de un Aprendiz antes de convertirse en Caballero. Los materiales básicos de un Sable de Luz son pocos y muy corrientes, pero la construcción era una obra de artesanía y sus secretos sólo eran transmitidos de Maestro Jedi a alumno Jedi. El núcleo de todo Sable de Luz es una pequeña y compacta célula de energía. Esta energía es recogida y enfocada al activarse el sable por una joya multifacetada que recoge los haces y los enfoca paralelamente. Los sables construidos con una sóla joya son de longitud fija, pero otros sables con múltiples joyas, pueden variar su amplitud a voluntad del Jedi. El rayo se emite a partir de una lente continua con carga positiva en el centro del mango. El rayo crea entonces un arco dirigido hacia una apertura de flujo de alta energía de carga negativa. La amplitud de energía determina el punto de curvatura del rayo y, por tanto, la amplitud del filo. La energía es transferida mediante superconductores, con lo que la pérdida de energía es casi nula. un sable láser apenas emite calor y sólo pierde energía al cortar algo. Su característico zumbido depende de la frecuencia del filo y se produce al ionizar el aire. El color de cada sable también viene determinado por la frecuencia de la fuente energética y por el tipo de joya; aunque existe otra teoría según la cual el color del sable indica la afiliación del usuario: los colores claros pertenecen a Jedis de la Luz, mientras que los colores rojizos pertenecen a Jedis oscuros que han corrompido las propiedades de la joya. Esta teoría pierde peso pues Jacen Solo, en la Academia Jedi, construye un sable de luz rojo basado en una gema corusca. En los tiempos más remotos, los primeros sables de luz estaban basados en el descubrimiento de cristales naturales que emitían potentes estallidos de luz y energía resonante de forma espontánea. Fue el Jedi quien descubrió estos cristales y aprovechó su poder. Los cristales se hallaron en un único lugar: el sistema Adega. Hoy día se emplean celulas de poder molecular en miniatura. |