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Los Cazadores de Recompensas |
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1) Categorías
de Cazarrecompensas El
cazarrecompensas, como refuerzo solitario de la ley, ha existido desde
los tiempos de la Antigua República. Sin embargo, ha sido bajo el
Imperio cuando los cazarrecompensas han visto su época dorada,
empleados tanto por los Gobernadores Imperiales como por los Señores
del Crimen. Desde la caída
de la Antigua República puede considerarse que existen tres grandes
categorías de cazarrecompensas: a)
Cazarrecompensas Imperiales Los
cazarrecompensas imperiales trabajan exclusivamente para el Imperio.
Muchos de ellos son militares retirados que encuentran aburrida la vida
civil. La Oficina de
Seguridad Imperial suele hacer uso de estos cazadores para suprimir a
criminales políticos, traidores al Nuevo Orden o simpatizantes
Rebeldes. Desde este punto de vista, los cazarrecompensas Imperiales son
fanáticamente leales al Imperio y rara vez irán a la caza de
criminales "corrientes". A su favor se
encuentra el acceso a la mortífera maquinaria Imperial y ser los
primeros en enterarse de las últimas recompensas ofrecidas. Sin
embargo, un cazarrecompensas de profesión busca dinero, y no se afiliará
en exclusiva con el Imperio.
b)
Cazarrecompensas Gremiales Los
cazarrecompensas gremiales no prestan su alianza al Imperio sino a una
corporación llamada Casa o Gremio. Estas Casas organizan las cazas y
ofrecen los trabajos a sus cazadores. Un Gremio
ofrece refugio, material y trabajo seguro a sus cazadores. Sin embargo,
les priva de libertad: el cazador no puede elegir a su presa (el Gremio
lo hace por él) y la recompensa es asímismo cobrada por el Gremio,
recibiendo el cazador un porcentaje de la misma. Los servicios de
las Casas son contratados por igual por el Imperio, por las Grandes
Corporaciones, e incluso por simples ciudadanos. La única restricción
que el Imperio impone a las Casas es el no trabajar para simpatizantes
de la Alianza Rebelde. Evidentemente, los cazadores desoyen esta
prohibición si ello sirve a sus fines.
c) Cazarrecompensas
Independientes Este es el tipo
de cazarrecompensas en el que cualquier ciudadano Imperial suele pensar
al oir la palabra. Los independientes trabajan bajo las leyes del
Imperio, pero en general sólo reciben órdenes de ellos mismos. Los
independientes tienen su propio estilo de vida, despreciando a los
cazarrecompensas Imperiales y Gremiales y cazando a aquellos que desean.
Este es un negocio duro, y la reputación debe labrarse a punta de
blaster. En general, un independiente sólo respeta a aquellos otros
independientes cuya tasa de capturas sea superior a la suya propia.
Un independiente
es por definición un solitario. Se encuentra con la gran ventaja de no
tener que repartir la recompensa con nadie. Sin embargo, sus gastos
corren también por entero de su cuenta; debido a ello, algunos forman
pequeñas bandas. En general, pocos cazarrecompensas independientes
mueren ricos, o incluso peor, rodeados de amigos. 2) Certificado
Imperial La figura del
cazador de recompensas ha estado siempre ligada en la imaginación
popular a la de las organizaciones criminales más variadas y dentro del
marco de la ilegalidad. Y, aunque en
parte esto sea cierto, un cazador que no desee ser declarado fuera de la
ley, y por lo tanto buscado por la justicia Imperial, debe poseer
ciertas credenciales que le otorgen cierta invulnerabilidad. Dentro del
Imperio Galáctico, las credenciales de un cazarrecompensas se denominan
IPKC (Imperial Peace-Keeping Certificate - Certificado Imperial de
Mantenimiento de la Paz). El IPKC incluye,
aparte de los datos del cazador (Nombre, especie, edad, mundo natal,
etc...) una muestra de su código genético y un escaneo de retina. De
este modo el IPKC es totalmente "personal e intransferible". 3) La ética de
la caza Bajo la ley
Imperial existen una serie de reglas, recogidas en el IPKC, que resumen
el "modus-operandi" del cazarrecompensas: El ser o entidad
por cuya cabeza se ofrece precio debe ser entregado vivo a menos que la
recompensa se haya ofrecido por él "vivo o muerto". En este
caso, el cazarrecompensas deberá hacer todos los esfuerzos posible por
entregar viva a su presa. Los daños,
incapacitación o muerte del sujeto sólo pueden ocurrir si el sujeto
rechaza rendirse pacíficamente. En tal caso el cazador está autorizado
a actuar en autodefensa y en defensa de ciudadanos y propiedades
Imperiales. En aquellas
situaciones en que deba emplearse la fuerza para apresar al sujeto sólo
se autorizará el uso de la estrictamente necesaria. El portador del
certificado rechazará cualquier contrato del tipo que sea que le lleve
a actuar contra seres o entidades sobre las que no existan cargos en la
Oficina Imperial de Investigaciones Criminales o contra agentes de la
OSI. 4) Los
cazarrecompensas en la Nueva Republica Tras la muerte
del Emperador, los cazarrecompensas siguieron siendo instrumentos de la
burocracia Imperial y de individuos privados. Además, la fragmentación
del Imperio ayudó a los cazadores, al verse menos restringidos por la
burocracia en territorio Imperial. Dentro del
territorio de la Nueva República, la caza de recompensas está estríctamente
controlada y es ilegal dar muerte a un ser inteligente por beneficio. La
NR no tolera la caza de individuos que no hayan sido puestos a precio
por la propia República. Por otro lado, dado que los individuos más
buscados en territorio Imperial suelen ser altos cargos de la NR (p.e.
Luke Skywalker), no es infrecuente hallar cazarrecompensas operando
ilegalmente en territorio republicano. Esto no significa que la NR no emplee cazarrecompensas. Simplemente lo hace en muy contadas ocasiones, y siempre exigiendo la captura del sujeto con vida. |